Hantavirus: Lo que los padres deben saber tras el brote en el MV Hondius

Bienvenidos nuevamente a mi blog. Como infectólogo pediatra, mi misión no es solo tratar enfermedades cuando ya están presentes, sino proporcionarles la información necesaria para prevenirlas y para que mantengan la calma basándose en hechos científicos.

En los últimos días, las noticias sobre el brote de hantavirus a bordo del crucero MV Hondius han generado una lógica preocupación. Este buque, que zarpó de Ushuaia, Argentina, con destino a Cabo Verde, se encuentra actualmente (a 12 de mayo de 2026) atracado en Tenerife, España. Se han confirmado entre 8 y 9 casos y, lamentablemente, tres fallecimientos. Las autoridades sanitarias han identificado que se trata de la cepa Andes, una variante bien conocida en Sudamérica.

Aunque la Organización Mundial de la Salud (OMS) considera que el riesgo para la población general es bajo, es fundamental entender qué es este virus, cómo se transmite y qué medidas debemos tomar, especialmente si viajamos con niños [Información proporcionada por el usuario].

 

 

¿Qué es exactamente el Hantavirus?

Los hantavirus son una familia de virus que se encuentran en todo el mundo y que pertenecen al género Orthohantavirus. Son lo que llamamos enfermedades zoonóticas, lo que significa que se transmiten de los animales a los seres humanos.

A diferencia de otros virus que pueden transmitirse por mosquitos, el hantavirus vive permanentemente en ciertos roedores silvestres, como ratones y ratas. Estos animales están infectados de forma crónica pero no suelen enfermarse; sin embargo, eliminan el virus a través de su saliva, orina y heces.

Existen dos formas principales en las que este virus afecta a los humanos:

  1. Fiebre Hemorrágica con Síndrome Renal (FHSR): Común en Europa y Asia.
  2. Síndrome Cardiopulmonar por Hantavirus (SCPH): Es la forma que vemos en las Américas y la que está asociada a la cepa Andes detectada en el brote del crucero.

¿Cómo se contagia un ser humano?

La forma más común de contagio es la inhalación. Cuando los excrementos de los roedores se secan, el virus puede mezclarse con el polvo del ambiente. Si una persona barre o sacude un lugar contaminado, esas partículas microscópicas de virus flotan en el aire y son respiradas.

También es posible contagiarse por contacto directo de la piel lesionada o las mucosas (ojos, boca) con los excrementos, o muy rara vez, por la mordedura de un roedor infectado.

El caso especial del Virus Andes y la transmisión de persona a persona

El brote en el MV Hondius es particularmente relevante porque la cepa Andes (ANDV) es única. A diferencia de casi todos los demás hantavirus del mundo, la cepa Andes ha demostrado científicamente que puede transmitirse de persona a persona.

Esto ocurre generalmente en situaciones de contacto estrecho y prolongado, como vivir en la misma casa, ser pareja sexual o, en el caso de los niños, a través del amamantamiento si la madre está en fase aguda de la enfermedad. En brotes anteriores, como el de Epuyén en Argentina (2018-2019), se identificaron "super-propagadores", personas que por su alta carga viral y contacto social en eventos masivos contagiaron a múltiples individuos.

Es por esta razón que los pasajeros del MV Hondius que no presentan síntomas están bajo cuarentenas de hasta seis semanas, ya que el período de incubación puede ser largo.

¿Cuáles son los síntomas y cómo progresa la enfermedad?

El hantavirus es una enfermedad engañosa al principio. Tras la exposición, hay un período de incubación que suele durar entre 1 y 5 semanas (con una mediana de 18 días), durante el cual el paciente se siente perfectamente bien.

La enfermedad se desarrolla en fases:

1. Fase Prodrómica (Fase de fiebre)

Dura de 3 a 5 días y es casi indistinguible de una gripe fuerte. Los síntomas incluyen:

      Fiebre alta y escalofríos.

      Dolores musculares intensos (mialgias), especialmente en la espalda y los muslos.

      Dolor de cabeza y mareos.

      Náuseas, vómitos, dolor abdominal y a veces diarrea.

2. Fase Cardiopulmonar (Fase crítica)

Si la enfermedad progresa, ocurre un cambio brusco hacia la gravedad. El virus ataca las células que recubren los vasos sanguíneos (endotelio), haciendo que estos se vuelvan "permeables" o "con fugas". El líquido de la sangre se escapa hacia los pulmones, causando:

      Dificultad para respirar (disnea) y tos.

      Presión arterial muy baja (hipotensión) y shock.

      Falla del corazón para bombear sangre adecuadamente.

Esta fase es extremadamente rápida; un paciente puede pasar de estar respirando aire ambiente a necesitar ventilación mecánica en cuestión de horas.

Hantavirus en Pediatría: ¿Cómo afecta a nuestros niños?

Afortunadamente, el hantavirus parece ser menos frecuente en niños que en adultos. Esto no se debe necesariamente a que los niños sean inmunes, sino a que suelen participar menos en actividades de alto riesgo, como limpiar bodegas viejas o realizar trabajos agrícolas pesados.

Cuando un niño se infecta, el cuadro clínico es muy similar al del adulto. Sin embargo, en pediatría hemos observado que:

      Los síntomas abdominales (dolor de panza, vómitos) suelen ser más prominentes.

      El curso clínico puede ser algo más leve en algunos casos pediátricos, aunque esto no es una regla y la vigilancia debe ser máxima.

¿Cuándo deben preocuparse los padres y consultar al médico?

Como infectólogo pediatra, les pido que mantengan un alto índice de sospecha si se cumplen estas dos condiciones al mismo tiempo:

  1. Exposición o Viaje: Si han estado en zonas rurales del sur de Argentina o Chile, han acampado en áreas silvestres, han limpiado cabañas que estuvieron cerradas mucho tiempo o si han tenido contacto con alguien que estuvo en el crucero MV Hondius en los últimos 40 días.
  2. Fiebre y síntomas gripales: Si el niño presenta fiebre alta persistente acompañada de dolores musculares fuertes y malestar general.

No esperen a que aparezca la dificultad para respirar. El diagnóstico temprano es la clave para la supervivencia. En el hospital realizaremos pruebas de sangre para buscar anticuerpos (IgM e IgG) y utilizaremos técnicas moleculares (PCR) para detectar el virus directamente.

Tratamiento: ¿Existe una cura?

Actualmente no existe un medicamento antiviral específico ni una vacuna aprobada en las Américas para combatir el hantavirus.

El tratamiento es estrictamente de soporte y debe realizarse en una Unidad de Cuidados Intensivos (UCI). Esto incluye:

      Ayuda para respirar mediante ventilación mecánica.

      Medicamentos para mantener la presión arterial.

      ECMO (Oxigenación por Membrana Extracorpórea): En casos muy graves donde los pulmones y el corazón fallan, esta máquina extrae la sangre, la oxigena y la devuelve al cuerpo, permitiendo que los órganos descansen hasta que el virus pase. Esta tecnología ha salvado muchísimas vidas en pacientes con SCPH.

La prevención: Nuestra mejor herramienta

La mejor forma de proteger a su familia es evitar que el virus entre en contacto con ustedes. Aquí les dejo las recomendaciones prácticas que siempre doy en mi consulta:

En el hogar y áreas de recreación:

      Ventile antes de entrar: Si tienen una casa de campo o una bodega que ha estado cerrada, no entren de inmediato. Abran puertas y ventanas y dejen ventilar por lo menos 30 minutos.

      Humedezca antes de limpiar: ¡Nunca barran en seco! El acto de barrer levanta el polvo con el virus. Usen un atomizador con agua y cloro (una parte de cloro por diez de agua) para mojar el suelo y las superficies antes de limpiar con un trapeador o esponja.

      Use protección: Al realizar limpiezas profundas en zonas de riesgo, utilicen guantes de goma y, de ser posible, mascarillas de alta eficiencia (N95 o similares).

      Control de roedores: Mantengan la basura en botes cerrados, no dejen comida de mascotas al aire libre y sellen cualquier grieta mayor a medio centímetro en las paredes de su casa.

Si van a acampar:

      Elijan campings autorizados y limpios.

      No duerman directamente sobre el suelo; usen tiendas con piso y manténganlas cerradas.

      Guarden toda la comida en envases herméticos resistentes a roedores.

Reflexión Final

El brote en el crucero MV Hondius nos recuerda que vivimos en un mundo interconectado y que las enfermedades zoonóticas requieren nuestra atención constante. Sin embargo, para la mayoría de ustedes que están en casa siguiendo su rutina habitual, el riesgo es nulo.

La ciencia ha avanzado enormemente en el manejo de esta enfermedad. Aunque todavía no tenemos una vacuna, nuestra capacidad para diagnosticar y brindar soporte vital avanzado (como el ECMO) ha reducido significativamente la mortalidad en los últimos años.

Si tienen planeado viajar a zonas endémicas, sigan las medidas de prevención. Si tienen dudas sobre la salud de sus hijos, mi consultorio siempre estará abierto para ustedes. La información es el antídoto más eficaz contra el miedo.

Cuidémonos todos.